Drones o barriletes

¿Cuántos de nosotros hemos pasado horas jugando con barriletes? ¿Y armándolos?
Ya sea con papel de diario, tela, ramas o varillas de fibra, se generaban infinidad de diseños pero todos tenían algo en común: había una piola o soga que lo conectaba con la tierra.

 

En el mundo de los Drones una de los principales problemas es la autonomía de los equipos y cómo lograr que vuelen cada vez más tiempo. El desarrollo de baterías, la búsqueda de materiales, mejorar la eficiencia de motores son algunos de los puntos que han hecho posible que hoy haya equipos superando la media hora de vuelo. Pero para algunas industrias, esto no es suficiente.

 

Durante muchos años, fuerzas policiales, bomberos, guardaparques han estado pidiendo dispositivos que puedan mantenerse en el aire durante varias horas transmitiendo imagen de video en vivo. Ya sea para visualizar lo que pasa en una calle, seguir el desarrollo de fuego en un edificio o ver lo que pasa durante horas en una montaña, la necesidad de tener una cámara visual y/o termal en el aire se vuelve cada vez mas inminente.

 

Empresas como Fotokite han desarrollado drones que en lugar de tener una potente batería para mantenerse en vuelo, tiene un cable que lo conecta con el suelo y a través de él recibe energía y transmite datos. Estos cables tienen que cumplir con ciertas características relacionadas al amperaje que soportan, el peso que tienen y el campo electromagnético que generan para que el drone funcione sin problemas.

 

¿Cuál es el alcance de éstos equipos? En la mayoría de los casos, el cable que conecta al drone con su base tiene 200 metros de largo y viene preparado con un sistema de vuelo autónomo. Esto permite que el equipo despegue de forma vertical y utilizando su GPS, suba hasta la posición requerida y se quede en la misma hasta que el operador decía bajarlo. El tiempo de vuelo no tiene limite porque el drone se alimenta desde la caja que está conectada a la corriente eléctrica y puede estar volando durante horas. El hecho que los motores están expuestos permite que se refrigeren constantemente aunque las empresas recomiendan no volarlo mas que 4 hs seguido y hacer un chequeo del equipo después de cada vuelo.

 

¿Por qué no se utilizan globos con helio para hacer éste mismo trabajo? La respuesta es que uno no tiene mucho control la posición del globo ya que éste se mueve con el viento y está constantemente afectado por el sol y las nubes… si lo llenamos con helio un dia soleado y en pleno vuelo se nubla, es posible que el equipo pierda altura  y se desbalancee. El mantenimiento del mismo es complejo asi como también es traslado del Helio por lo que éstos globos se usan cada vez menos dejando lugar a los Drones con sus cables a tierra!

 

De a poco nuestros cielos van cambiando y donde antes veíamos barriletes y globos ahora nos cruzamos con Drones … algunos de ellos, conectados a tierra!

Recomendaciones para volar

¿Cuándo conviene volar?

Cuando empezamos a dar cursos de Fotogrametria con Drones en 2016, casi ninguno de los participantes usaba drones y muy pocos habían visto uno de cerca. En el 2019, casi el 80% de los participantes ya tiene equipos, sabe volarlo a mano y empezó a incursionar en los vuelos autónomos y mapeos. ¿Qué vienen a buscar al Curso? Una parte de las consultas y expectativas tiene que ver con aprender a agregar valor con Drones pero otra esta más relacionada a nuestras propias experiencias y cómo poder evitar errores a la hora de realizar los vuelos.

 

Vientos

Tanto los argentinos que vienen al curso como aquellos que viajan desde todo el continente tienen la pregunta de cómo volar con vientos, qué tener en cuenta y cuando tomar la decisión de no volar. Lo primero es conocer nuestro Drone, haber leído sus manuales, haberlo probado en diferentes situaciones y entender que el Drone tiene un comportamiento en los vuelos manuales y otro en los autónomos: en los vuelos manuales la mayoría de los equipos llega a ángulos más agresivos, alcanza velocidades superiores y por ende, puede lidiar con vientos muchos más fuertes. Por lo contrario, en los vuelos autónomos, el equipo vuela de forma más segura, inclinándose menos y forzando mucho menos los motores por lo que algunos vientos soportados en un vuelo manual nos van a derivar el equipo en un vuelo autónomo.

 

Lo segundo es analizar de antemano la situación y prever el tipo y características de los vientos con que me voy a encontrar en el lugar de vuelo. Para esto recomendamos descargarse aplicaciones como UAV Forecast o Windy y entrar en páginas como Windguru y Accuweather para tener un estimado de los vientos que voy a encontrarme.

 

En tercer lugar es conveniente tener todas las baterías bien cargadas y contar con más baterías de las esperadas para realizar los vuelos ya que de haber vientos fuertes, el Drone va a consumir más energía y por ende disminuir su autonomía.

 

En cuarto lugar es una buena idea llevar un anemómetro con nosotros para corroborar las velocidades del viento en el lugar y evaluar los riesgos a tomar a la hora de volar. Tener en cuenta que los árboles, colinas y paredes pueden alterar nuestras mediciones que pueden diferir mucho con el viento que hay arriba nuestro.

 

En quinto lugar, si nos encontramos con vientos en el lugar de vuelo, podemos hacer misiones donde no consumimos la batería hasta el limite sino que dejamos un margen de seguridad mas grande para no forzar al equipo y correr el riesgo de perderlo.

En sexto lugar,  realizamos los vuelos con mucha atención, teniendo siempre el equipo en línea visual, buena telemetría y la capacidad de tomar control del equipo en cualquier momento y traerlo de nuevo a donde despegó si vemos que el viento lo está derivando.

 

Bajas temperaturas

Todos aquellos que hemos usado equipos electrónicos en lugares fríos hemos notado como la autonomía del mismo baja drásticamente cuando las temperaturas son bajas. Desde aquellos que caminan en la montaña con una lámpara en la cabeza a aquellos que usan el celular en lugar con temperaturas debajo del punto de congelamiento, todos hemos vivenciado que las baterías no duran lo que suelen durar en temperaturas sobre los 15º. Sin embargo hay algunas cosas que podemos hacer para evitar problemas al volar en lugares fríos.

En primer lugar, muchos de nosotros hemos experimentado que al final de cada vuelo, las baterías levantaron temperatura por el simple hecho de estar liberando energía. Sabiendo esto, podemos inferir que si al volar en un lugar frio, colocamos en el Drone la batería a mayor temperatura que la exterior y salimos a volar, la batería no se va a enfriar.

En la experiencia de volar en lugares fríos, es recomendable tener la batería guardada en los bolsillos de la campera, pegados al cuerpo o dentro de un vehículo calefaccionado y solo colocarla en el Drone unos instantes antes de salir a volar. Si solemos seguir un Checklist, podemos colocar la batería como último punto y salir a volar ni bien se establezca el home point.

 

Checklist

Una de las reglas del mundo aeronáutico es hacer un Checklist cada vez que salimos a volar. Sin importar las miles de veces que han despegado, los pilotos chequean línea por línea y corroboran que todo esté en orden antes del despegue. En el mundo de los Drones existen muchos Checklist y se recomienda buscar una acorde al equipo que tenga y el trabajo que voy a realizar para hacer el chequeo del equipo antes del vuelo.

Hoy en dia muchas apps de vuelo tienen su Checklist incorporado en el que controlan:

–       Estado de la batería

–       cantidad de satélites encontrados por el GPS

–       Zona de vuelo (revisar que no esté restringida)

–       Actualizaciones de software

–       Espacio en la tarjeta de memoria

–       Calibración de la cámara

–       Calibración de IMU (Unidad de Movimiento Inercial)

–       Compass (brújula)

–       Distancia al lugar de vuelo

–       RTH programado (vuelta a casa)

–       Home Point seteado (Punto de regreso)

 

A pesar de ello, hay ciertos componentes a chequear que no lo puede hacer el software:

–       Hélices correctamente colocadas

–       Equipo sin roturas

–       Hélices sin marcas o golpes

–       Lente limpio de la cámara

–       Motores sin polvo (que no hagan ruido ni fuerza al girar)

–       Posición de antenas en Control Remoto

–       Lugar de despegue (despejado y sin polvo para levantar)

–       Aviso a las autoridades

–       Demarcación de lugar de trabajo

 

Algunos pilotos de Drones más precavidos, tienen incluso un Checklist para antes de salir de la casa en el que chequean:

–       Haber cargado todas las baterías

–       Tener cargado el control remoto

–       Haber vaciado y formateado tarjetas de memoria

–       Planificar las misiones de vuelo para guardar la imagen de fondo en caché

–       Llevar elementos de protección solar (gorra, anteojos, protector, etc)

–       Llevar cargadores externos

–       Llevar Tablet cargada y cables para conexión

–       Chequear pronóstico

–       Llevar Anemómetro para medir velocidad del viento

–       Llevar lona para despegar

–       Llevar cinta para delimitar el lugar de despegue y aterrizaje

–       Llevar los papeles para volar legalmente

–       Llevar los teléfonos de las autoridades del lugar

 

Recomendamos buscar un Checklist o escribir uno en base a su equipo, el trabajo a realizar, plastificarlo y llevarlo siempre para no olvidarnos de ninguno de los puntos.

 

Todas estas preguntas son discutidas en los Cursos de Fotogrametría que damos todos los meses en Foto Aérea, ya sea en Buenos Aires como en el interior. Por más que los Cursos están dirigidos a aprender a agregar valor con los Drones en las áreas de Topografía, Agricultura, Agrimensura, Minería y Termografía, se dan muchas recomendaciones de vuelo y discuten casos reales. Los cursos son presenciales ya que todas las preguntas que se generan aportan a la discusión grupal, al aprender de experiencias de compañeros y a generar un red de contactos profesionales.